viernes, 6 de mayo de 2011

Si no se vende en casa...

Pepiño (alías del ministro de Fomento, José Blanco) parece que lo tiene muy claro. Si el stock inmobiliario no consigue venderse entre los compradores españoles habrá que buscar nuevos interesados fuera de nuestras fomentar con el fin de acabar con el estancamiento que sufre el mercado inmobiliario.
Un estancamiento que se produce a pesar del descenso de precios que ha sufrido buena parte del stock en los tres últimos años, como consecuencia del estallido del boom inmobiliario. Opiniones hay para todos los gustos: algunos expertos vaticinan que el precio de los inmuebles aún tienen que descender mucho más. Otros afirman que la bajada de precios en el sector ya ha tocado fondo y señalan con total seguridad que será difícil que los precios en el sector continúen bajando en los próximos años.
La verdad es que resulta difícil adivinar cómo irán evolucionando los precios en el sector de la vivienda. Y es que son muchas las entidades bancarias que acumulan una gran cantidad de vivienda, que se encuentran a la espera de que el sector remonte para que salgan al mercado. Lo cierto es que si los bancos y entidades financieras sacarán al mercado todo el stock acumulado, los precios en el mercado se hundirían a niveles inconcebibles para muchos promotores e inmobiliarias.
Ante este panorama José Blanco ha decidido sacar pecho y mostrar al mundo lo grandioso que es comprar y tener una casa en España. Y es que resulta fundamental saber venderse para convencer al extranjero de las maravillosas vistas que ofrece las casas españolas, las impecables calidades de los materiales de construcción, sin olvidar el espléndido clima que ofrece nuestro país.
Todo vale para conseguir compradores, incluso no tener una titulación o no tener ni puñetera idea de inglés. Porque así son nuestros políticos. Es el caso de nuestro querido José Blanco, que acaba de iniciar su particular “road show” en Londres para conseguir atraer a los inversores británicos, el principal comprador extranjero de la vivienda vacacional en España. Para ello ha dado a conocer que algunos inmuebles contarán con hasta un 40 por ciento de descuento en sus precios.
Sin embargo las buenas intenciones de nuestro querido ministro de Fomento no ha tenido la acogida esperada, que ha sido más bien amarga. Su visita ha tenido una virulenta reacción entre diversos sectores británicos ya que son más de 50.000 inversores los que han perdido sus casas al ser considerada ilegales con la Ley de Costas de 2008 o las fianzas que depositaron para unas viviendas que nunca llegaron a construirse. Una imagen pésima para España.

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