A medida que España avanza hacia el camino de la crucial recuperación, la creación de empleo parece resistirse a pesar de las medidas gubernamentales que buscan desesperadamente generar puestos de trabajo con los que aliviar las cargadas listas de paro. Y es que hace tiempo que superamos la barrera de los cuatro millones de parados, entre ellos cientos de miles de jóvenes que buscan una oportunidad para entrar en el mercado laboral, ya sea a través de becas o puestos formativos de seis o doce meses de duración.
Cierto es que nuestros jóvenes, entre los que yo me incluyo, necesitamos de esa primera, segunda o incluso tercera experiencia profesional para afianzar su trayectoria en el mundo laboral. Las becas suponen un importante paso para los miles de estudiantes universitarios y de los ciclos formativos que están ultimando sus estudios y necesitan de un trampolín para entrar en el mercado laboral, pues por desgracia, los libros no ofrecen todo el conocimiento y es la experiencia la que verdaderamente prepara a estos profesionales del futuro.
Una jugosa oportunidad de la que también se hacen eco las grandes, medianas y pequeñas empresas, que ven un trabajador más sin tener que pagar costes de la seguridad social, y que en muchos casos reciben beneficios fiscales al incluir becarios en su plantilla profesional. Sin embargo, cuando las becas finalizan... ¿qué pasa realmente con estos jóvenes profesionales? ¿Acaso existe un verdadero proyecto para integrarlos completamente en el mercado laboral? Es cierto que algunas multinacionales y grandes empresas poseen verdaderos planes formativos que finalizan en muchas ocasiones con la incorporación del becario a la plantilla de la compañía, pero no es lo que ocurre en la mayoría de los casos.
Muchos acaban de nuevo a engrosar las listas del paro, sin ningún tipo de derecho a prestación ni cotización. Muchos de ellos ni siquiera acuden a la oficinas del INEM ya que tan sólo ven que van a ser un número más en las listas del paro. “¿Para qué? ¿Para perder una mañana?”, piensan muchos de estos becarios.
Lo que resulta tremendamente necesario es impulsar la contratación de empleados en las pequeñas y medianas empresas de este país, que son las que verdaderamente van a contribuir a la recuperación económica a través de medidas destinadas a financiar y subvencionar los costes laborales a cambio de contratos indefinidos y, sobretodo, medidas para promocionar el autoempleo e incentivar el espíritu emprendedor a través de líneas de financiación a cero coste.
Porque creo firmemente que entre los más de 4 millones de españoles que engrosan las listas del desempleo (y otros tantos que no están apuntados) existen ideas brillantes, que a falta de financiación y crédito no se ponen en marcha. Y es que, quién no arriesga no gana, y por desgracia muchas son las ideas que se quedan en el banquillo a la espera de ser titular en primera división. Ideas emprendedoras que necesitan creyentes y no tantas trabas para ser desarrolladas en su máxima expresión.
SEÑORITO ALEXANDER, ANALISIS DIRECTO Y SIN MEDIAS TINTAS, COMO USTED SUELE HACER.SI ME PERMITE, BUSCO UNA CONCLUSIÓN:EMIGREMOS!!INVADAMOS CHINA ANTES DE QUE NOS INVADAN ELLOS A NOSOTROS!
ResponderEliminarme parece una propuesta estupenda. vamonos a china!
ResponderEliminarPara aquellas personas activas y que atesoran el tiempo... perder una mañana en el INEM es un delito. Touché!
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