lunes, 27 de junio de 2011

Las cajas de ahorro temen las incertidumbres del mercado

La inminente salida de Bankia a la Bolsa española constituye un reto importante para las cajas de ahorro que quieran seguir la estela de esta entidad financiera, debido a la incertidumbre existente entre los inversores sobre el precio de la acción

La cotización en Bolsa de las cajas de ahorros españolas se ha convertido en el siguiente paso a afrontar por parte de estas entidades financiera tras el acelerado proceso de reestructuración que han sufrido en los últimos meses. La primera en la parrilla de salida es Bankia, el grupo de cajas liderado por Caja Madrid y Bancaja, que se encuentra en pleno proceso de captación de grandes inversores con el fin de asegurar el éxito de la colocación de sus acciones. Y es que la necesidad “imperativa” que tienen las cajas de ahorro por captar liquidez con el fin de hacer frente a las exigencias del mercado, una operación que se ha visto amenazada por las dudas que se ciernen sobre Grecia, ante una posible suspensión de pagos, y el precedente de Atento, que tuvo que suspender su salida a Bolsa ante la baja colocación alcanzada.
“La salida estrella a Bolsa es sin duda Bankia, que acude a los mercados ya que necesita captar recursos propios para cumplir con los requisitos de coberturas de coeficiente que está exigiendo el Banco de España. El gran problema que se está planteando es a qué precio van a salir al mercado”, asegura el catedrático de Economía Financiera de la Universidad de Castilla-La Mancha, Eliseo Navarro Elías.
Una incertidumbre que sigue latente entre los inversores, ya que se desconoce cuál es el precio que están dispuestos a pagar. “Un inversor está dispuesto a pagar por una acción en función de los beneficios esperados en el futuro. Lo importante en estos momentos es si la entidad financiera va a ser capaz de generar recursos propios para compensar la inversión que han realizado sus accionistas” subraya Navarro. “¿Qué precio está dispuesto la gente a pagar por esas acciones? Si las regalas nadie te va a decir que no quiere esas acciones pero entonces la entidad no conseguiría recursos”.
Y es que se trata de una operación en la que juega un papel importante aspectos como el nivel de saneamiento del balance de cuentas de la entidad, así como su capacidad de generar recursos y beneficios propios. La imagen de la economía española es otro de los elementos a tener en cuenta a la hora de fijar su precio en salida en Bolsa, un aspecto muy valorado por los inversores extranjeros y que, sin embargo, no juega muy a favor de las entidades que quieran iniciar su salida a Bolsa.
“El sector financiero español se vende mal, un factor que está presionando muy a la baja los precios de estas acciones”, indica este experto en economía financiera.

Situación exterior
La salida a Bolsa de las cajas españolas tampoco es ajena a la situación internacional, como es el caso de la reestructuración de la deuda griega, que trae de cabeza a los inversores extranjeros. Una situación que pone en tensión a los mercados y que está teniendo un efecto directo sobre la prima de riesgo española, que durante las últimas semanas se ha disparado por encima de los 250 puntos básicos, alcanzando records anuales en varias ocasiones.
“Todos estos problemas sobre la deuda griega, si hay o no que reestructurarla siembra una mayor incertidumbre sobre los mercados”, apunta Eliseo Navarro.
Y es que el problema de deuda que sufre el país heleno está afectando a buena parte del sector financiero, ya que son muchas las entidades francesas y alemanas que soportan parte de la deuda de Grecia, un factor que ha condicionado que las agencias de rating hayan decidido devaluar su calificación ante la exposición a la crisis helena. “Se trata de un factor que repercute al resto de la banca europea” indica el catedrático de Economía Financiera de la Universidad de Castilla-La Mancha.

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