La telefonía móvil ha sido el último sector en apuntarse a la guerra de precios. Telefónica, Vodafone y Orange ha reducido sus principales tarifas con el objetivo de mantener y recuperar el mayor número de clientes posibles. Y es que las tres principales compañías del sector de las telecomunicaciones han despertado de su letargo a ver que cada vez disfrutan de un trozo de pastel cada vez más pequeño.
Los llamados operadores virtuales, presentes en el sector desde hace algunos años, están consiguiendo poco a poco un mayor número de clientes, que optan por sus tarifas de bajo coste, un reclamo muy suculento en época de crisis. Un total de 2,88 millones de usuarios (de los cuáles 1,3 millones han sido captados en el último año) ya disponen de una línea telefónica perteneciente a unos de estos operadores low cost y la cifra podría aumentar en los próximos meses. Un nicho donde también se han alojado miles de clientes descontentos con los servicios que ofrecen las grandes operadoras.
Ante esta situación, Telefónica, líder en el sector, y Orange, tercera en cuanto al número de clientes han presentado sus cartas sobre la mesa para presentarse en el mercado como una opción económica. La compañía presidida por César Alierta ha apostado por ofrecer llamadas por seis céntimos el minuto con una cuota mensual de seis euros, un aspecto que puede causar confusión al cliente ya que se trata de un dinero que el cliente debe abonar de manera independiente al consumo que realice. Orange no ha querido ser menos y ha decidido contraatacar contra su gran rival ofreciendo una tarifa al mismo precio, sms más baratos que cualquiera de sus grandes rivales. Vodafone ha sido la última en contraatacar igualando las ofertas de sus rivales con la tarifa XS6.
Por una vez es el cliente el que se va a beneficiar se esta guerra de precios, una noticia muy buena si tenemos en cuenta que España poseía hasta el momento precios más caros que la media europea. Hasta hace muy poco, nuestro país era considerado uno de los grandes oasis de las empresas de telecomunicaciones, donde Telefónica, Vodafone y Orange mantenían un gran número de clientes y tan sólo luchaban por robar a cualquiera de sus archienemigos. Ahora la situación ha cambiado: los clientes no sólo buscan un buen terminal. También quiere una buena tarifa de precios.
Las grandes del sector parecen se han montado al carro de los precios low cost. No obstante, aún están un poco lejos de las tarifas que ofrecen los operadores sin red, que oscilan entre dos 2,4 y 3 céntimos por minuto en función de la compañía.
En definitiva, el mercado de la telefonía móvil vive su particular revolución de precios con el que las operadoras pretenden atraer al mayor número de clientes posibles y recuperar la cuota pérdida. Y es que la crisis económica ha afectado al bolsillo del consumidor, que busca disfrutar de un buen servicio telefónica a un menor coste posible.
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