viernes, 18 de marzo de 2011

Billetes aéreos, cada vez más caros

Este año las vacaciones nos van a salir un poco más caras de la cuenta si el destino contratado requiere comprar un pasaje de avión, precios que se han disparado como consecuencia de la subida de precios de carburante a raíz de las revueltas que han protagonizado países como Libia o Barhein, principales productores del llamado “oro negro”.
El precio del crudo se ha disparado por encima de la barrera de los 100 dólares y los expertos vaticinan que para los próximos meses el precio del barril no experimentará descensos importantes. Es más, algunos vaticinan que durante los próximos años la escalada del “oro negro” podría llegar a los 150 dólares, lo que supondría un importante revés para las economías dependiente energéticamente y para las empresas del sector del transporte.
El consumidor es el principal perjudicado de esta subida de precios, que ve cómo sus billetes ya no resultan tan baratos por un factor ajeno a su pequeño bolsillo. Nos hemos acostumbrado a sentar en asientos baratos, donde la palabra “low cost” sonaba por todas partes. Así daba gusto viajar. Conseguir suculentos billetes de avión a precios de gangas (cuentan algunas historias que algunos conseguían billetes por el precio de un café) ya es casi un mito.
Las aerolíneas han puesto el grito en el cielo cuando han visto que sus beneficios podían peligrar por culpa de los enfrentamientos que se han desatado entre detractores y partidarios del general Gadafi.
Sin embargo, lo que el consumidor no sabe es que las aerolíneas compran el combustible para sus vuelos comerciales un año antes de ser usado. Por lo tanto, esta subida de precios se encuentra totalmente injustificada y fuera de lugar ya que tendría que efectuarse si no me fallan las cuentas... a principios de 2012. Una medida de ajuste que llega antes de tiempo en beneficio de las aerolíneas que tan sólo quieren ver un saldo positivo en su balance de cuentas.
Y tal cómo apuntan las previsiones, que no prevén un descenso en los precios del crudo, al menos en un futuro inmediato, será mejor que todos lo que queramos irnos de vacaciones vayamos mirando fechas con bastante tiempo de antelación para conseguir los precios más competitivos y que tengamos finalmente unas vacaciones medianamente rentables. Eso si la huelga de 22 días que acaba de anunciar los sindicatos de Aena entre los meses de abril y agosto no acaban por arruinar nuestros planes de viaje en la cola de embarque, un varapalo para nuestros bolsillos y nuestros deseos y a nuestras ilusiones, tras meses planificando unos días de relax y tranquilidad.
No obstante, nos podemos considerar unos auténticos suertudos los que puedan disfrutar de sus vacaciones. Por desgracia, son miles las familias desamparadas en la cola del desempleo buscando sobrevivir. Y el mundo sigue girando...

No hay comentarios:

Publicar un comentario